Ir al contenido principal

Taba

No me gusta nadar. Mi teoría es que eso tiene que ver con un instinto primitivo de supervivencia. Desde luego soy más lento que un tigre dientes de sable. Pero lo que importa es la velocidad relativa. La gente delgada, como yo, corre más rápido que la gente un poco más metida en carnes. El tigre dientes de sable coge la presa más fácil. Algo semejante ocurre con la cerradura de la bicicleta en las calles de Ámsterdam. Desde luego, pueden robar una bici con la cerradura muy cara. Pero lo que importa es tener una cerradura mejor que las otras bicis en la calle. Pues bien, en el agua muestro una falta de flotabilidad notable. El tiburón se aprovecha. Y si no, el cocodrilo. Por eso no me gusta nadar. Pero si eso es el caso, ¿qué diablos estoy haciendo aquí en la playa escuchando las instrucciones de un instructor de buceo? Es una historia larga.

Soy socio de un club de fútbol en Ámsterdam que se llama Taba. ¿De dónde viene este nombre? De tabak que en holandés significa tabaco. Los negociantes de cigarros fundaron el club en 1933. En cierto momento se consideraba la combinación fumar y hacer deporte no tan apropiada, lo que la junta directiva del club solucionó con quitar la letra k del nombre. Mucha gente piensa que Taba es una abreviatura. En una reunión de socios un veterano propuso un significado: Tegen Alles Behalve Alcohol, lo que significa En Contra de Todo Excepto el Alcohol. La mayoría de los socios, compuesta por los padres de los juveniles, votaron en contra. Pues bien, a mí me gusta pasar las tardes de los sábados en el campo o la cantina de mi querido club.

Pero el amor es un sentimiento más fuerte, desde luego. Mi novia es española. Eso significa que estoy con regularidad en España, también durante la temporada del fútbol. Y allí en España sucedió. Estábamos juntos en una playa fluvial disfrutando el sol de la primavera. Era un sábado, las dos y media de la tarde. Sin querer, mis pensamientos se dirigieron a Ámsterdam. Casi pude ver como mis compañeros salieron del vestuario y corrieron hacia el campo. El partido estaba a punto de empezar. Y justamente en este momento mi novia me preguntó: ‘¿Y dónde te gustaría ir tú?’ Ella se refería a la conversación que teníamos antes sobre donde ir de vacaciones. Pero yo, todavía completamente en mis pensamientos, respondí: ‘Taba.’ Mi novia reaccionó con mucho entusiasmo. ‘¿Taba, en Egipto? ¿El paraíso del buceo? Es exactamente lo que estaba pensando yo. ¡Esto es amor verdadero!

Y ahora estoy escuchando las instrucciones del instructor de buceo. ¿Pero qué dice? ¡Que puede haber tiburones en el Mar Rojo! Inquieto juzgo la flotabilidad de los demás miembros del grupo.  

Rolando de Corazón

10 de junio de 2006

Originalmente, escribí el relato Taba para un curso holandés que daba mi amigo Ton Wester. Solamente la parte sobre el club Taba es verdad. Lo demás es fruto de mi imaginación. Nunca estuvimos en Taba en Egipto y ni siguiera a mi novia de entonces (actualmente mi mujer) le gusta tanto bucear. Es verdad que no me gusta tanto nadar, aunque de hecho, hicimos aquel verano snorkel en la Isla de Cabrera, pero eso es un relato completamente diferente.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Port Bou

Domingo, el 20 de julio, las 14:45. Recién llegado en tren desde Cerbère. Un viaje de nada. En cinco minutos por un túnel por debajo de la montaña. Sin embargo, me siento diferente aquí. Huele diferente. Es diferente. Es España. O Catalunya, como me corregiría la gente de aquí. Disfruto escribir aquí en mi cuaderno un borrador para Fútbol y Sexo. La mochila contra la pared. Yo contra la mochila. Frente a mí la playa llena de piedras. Más allá la bahía. Y el mar mediterráneo. El sonido de los niños jugando en el agua. El olor a sal. El sabor de la comida rica todavía en la boca. Mejillones al vapor como primer plato. Seguido de una paella. Acompañado por una botellita de vino blanco. Ahora somnoliento. Y solo son las tres de la tarde. ¿Cuántas veces he estado aquí? Port Bou. Un nombre familiar para el viajero hacia España. Aquí o en Cerbère hay que cambiar de tren al entrar o salir de España. Diferente ancho de vía. A menudo tenía una última comida española aquí. O el primer café con le...

El sábado en el partido pienso en tí.

Es un sábado frío en la ciudad deAlmere. Pero en el vestuario hace calor. Pieter abre la botella de champán. Todos esperamos impacientemente con el vaso de plástico en la mano. Brindamos y después cantamos una canción de cumpleaños. Olvidado parece el partido tan malo. En este momento digo: ‘Cumpleaños o no, Pieter, no estás nominado para el mejor jugador del partido.’ (Una de mis tareas de capitán del equipo era elegir el mejor jugador). ‘¡Y Anton y Richard tampoco!’ Mis compañeros no hacen caso a mis palabras. Justamente cuando todo está tan agradable, Corazón necesita reavivar el disputo que tenían en el descanso. Mientras los copos de nieve caían en revoloteo, los jugadores andamos hacia el vestuario para el descanso. Pero algo se fermentaba en mi cabeza. ¿Cuántas veces yo había corrido como un loco sin recibir ningún pase? Y eso porque Richard prefería driblar aunque había tres defensores a su alrededor. O porque Pieter probaba marcar un gol con un tiro de larga distancia.  O ...

Praga

¡Qué rica es becherovka! El licor nacional. Y qué terraza más fantástica es esta. Con la vista sobre el Moldava. Más allá está el Puente de Carlos. Y el Castillo de Praga que se eleva por encima de todo. Esta ciudad es hermosa. Y acogedora. La forma ideal de finalizar este verano. A pesar de todo eso me siento un poco raro. ¿Por qué? Pues, es un sábado por la tarde. La hora del fútbol. Ahora probablemente están caminando hacia el campo. Debe hacer buen tiempo en Ámsterdam. El momento ideal para un partido de fútbol. Al final del día. Todo el mundo ha podido hacer sus compras sin prisa. Sol de otoño. La hierba de un color verde virgen. Mi equipo, Taba 5, juega contra los chicos de Taba 3. Será un partido amistoso pero a la vez fanático. Los intereses son grandes. Prestigio. Si pierdes este partido, durante toda la temporada te lo van a recordar. Afortunadamente, ya tengo mi respuesta preparada. ‘¿Perdimos? Pues, eso no significa nada, por supuesto, porque faltaba uno de los jugadores má...