Ir al contenido principal

Los ruiseñores de Medina de Rioseco

Es sábado por la tarde. Afuera canta un ruiseñor. Me acerco a la ventana y trato de localizarlo. Allí en estos arbustos al lado de aquel campo de rastrojo debe estar. El nombre en castellano de ese pájaro, ruiseñor, debe significar algo como: el señor que hace mucho ruido, me parece. Eso muestra que aquí es más común que en Holanda. Un nombre casi poético como de nachtegaal no das a un pajarito que todo el tiempo está piando en tus orejas. ¡Pero oye! ¡Qué variedad!

En este momento Ana dice: 
‘¡Qué soñadoramente estás allí mirando por la ventana! ¿En qué piensas? ¿En el fútbol otra vez?’
‘La verdad es que no. Estoy pensando en esta otra afición mía’
‘¿Oh?’
‘¡Si! Los pájaros.’
Me coloco a su lado en la cama grande y digo:
‘Es maravilloso estar aquí.’
‘A que sí.’
‘Sí, por todos lados hay ruiseñores.’
Afuera el ruiseñor sigue piando infatigable.  

Por la tarde caminamos por Medina de Rioseco. El golpeteo de nuestros pasos resuena contra las casas medievales. Encontramos a la sombra de una galería una terracita estupenda donde tomamos una copa de vino bien merecida. Nos asombra la antigüedad de las vigas de madera que sostienen la galería. Brindamos y Ana me pregunta:
‘¿No le vas a enviar un mensaje a Artur para preguntarle el resultado del partido del equipo hoy?’
‘¡Casi lo olvidé!’
Cojo el móvil y envío el mensaje de siempre en estas situaciones: ‘¿Y?’
La respuesta se hace esperar. Los chicos de Taba 5 ya habrán tomado las cervecitas. Todos estarán en casa o en un restaurante. Cansados y satisfechos después del último partido de la temporada. Pedimos otro vinito y algo para picar. Lentamente la oscuridad toma posesión de Medina de Rioseco.

Al día siguiente caminamos a la sombra de los muchos árboles a lo largo de El Canal de Castilla, que fue construido en el siglo 18 para transportar el trigo a los puertos en la costa del norte, leemos en un panel informativo. El canal forma una cinta verde por la meseta árida de Castilla. Maravilloso. Siento vibrar mi móvil en el bolso de mi pantalón. Un mensaje de Artur. 
‘¿Buenas noticias?’, pregunta Ana.
‘Perdieron y el joven Vincent obtuvo el título de El Hombre del Partido.’
‘¿Vincent?’
Pensaba que ya conocía todos los nombres de los jugadores.
‘Nuestro jugador más joven. Uno de los que vienen de los juveniles del club. Con él, Ricardo y Danny la edad media del equipo ha bajado dramáticamente.’
Por un momento ella está procesando toda esa información tan importante.
Después me pregunta:
‘¿Y este pájaro que canta allí, también es un ruiseñor?’
Nos detenemos para escuchar atentamente. Sin ninguna duda. Es un ruiseñor. 

1 de mayo de 2008
Rolando de Corazón



Comentarios

Entradas populares de este blog

Port Bou

Domingo, el 20 de julio, las 14:45. Recién llegado en tren desde Cerbère. Un viaje de nada. En cinco minutos por un túnel por debajo de la montaña. Sin embargo, me siento diferente aquí. Huele diferente. Es diferente. Es España. O Catalunya, como me corregiría la gente de aquí. Disfruto escribir aquí en mi cuaderno un borrador para Fútbol y Sexo. La mochila contra la pared. Yo contra la mochila. Frente a mí la playa llena de piedras. Más allá la bahía. Y el mar mediterráneo. El sonido de los niños jugando en el agua. El olor a sal. El sabor de la comida rica todavía en la boca. Mejillones al vapor como primer plato. Seguido de una paella. Acompañado por una botellita de vino blanco. Ahora somnoliento. Y solo son las tres de la tarde. ¿Cuántas veces he estado aquí? Port Bou. Un nombre familiar para el viajero hacia España. Aquí o en Cerbère hay que cambiar de tren al entrar o salir de España. Diferente ancho de vía. A menudo tenía una última comida española aquí. O el primer café con le...

El sábado en el partido pienso en tí.

Es un sábado frío en la ciudad deAlmere. Pero en el vestuario hace calor. Pieter abre la botella de champán. Todos esperamos impacientemente con el vaso de plástico en la mano. Brindamos y después cantamos una canción de cumpleaños. Olvidado parece el partido tan malo. En este momento digo: ‘Cumpleaños o no, Pieter, no estás nominado para el mejor jugador del partido.’ (Una de mis tareas de capitán del equipo era elegir el mejor jugador). ‘¡Y Anton y Richard tampoco!’ Mis compañeros no hacen caso a mis palabras. Justamente cuando todo está tan agradable, Corazón necesita reavivar el disputo que tenían en el descanso. Mientras los copos de nieve caían en revoloteo, los jugadores andamos hacia el vestuario para el descanso. Pero algo se fermentaba en mi cabeza. ¿Cuántas veces yo había corrido como un loco sin recibir ningún pase? Y eso porque Richard prefería driblar aunque había tres defensores a su alrededor. O porque Pieter probaba marcar un gol con un tiro de larga distancia.  O ...

Praga

¡Qué rica es becherovka! El licor nacional. Y qué terraza más fantástica es esta. Con la vista sobre el Moldava. Más allá está el Puente de Carlos. Y el Castillo de Praga que se eleva por encima de todo. Esta ciudad es hermosa. Y acogedora. La forma ideal de finalizar este verano. A pesar de todo eso me siento un poco raro. ¿Por qué? Pues, es un sábado por la tarde. La hora del fútbol. Ahora probablemente están caminando hacia el campo. Debe hacer buen tiempo en Ámsterdam. El momento ideal para un partido de fútbol. Al final del día. Todo el mundo ha podido hacer sus compras sin prisa. Sol de otoño. La hierba de un color verde virgen. Mi equipo, Taba 5, juega contra los chicos de Taba 3. Será un partido amistoso pero a la vez fanático. Los intereses son grandes. Prestigio. Si pierdes este partido, durante toda la temporada te lo van a recordar. Afortunadamente, ya tengo mi respuesta preparada. ‘¿Perdimos? Pues, eso no significa nada, por supuesto, porque faltaba uno de los jugadores má...